Venganza fusionada

En la previa, Olímpico venía con todas las de ganar. ¿La razón? Ganar en el último minuto y haber demostrado carácter en los momentos mas difíciles en el partido disputado en La Banda. Por su parte, Quimsa tenía que soportar y suplir la ausencia del base Lucas Pérez por un desgarro abdominal. Esto, indudablemente, significaba un reto para Nicolás Aguirre por la cantidad de minutos que debía jugar. Sumado a eso, hay que tener en cuenta la ausencia de Marcus Melvin quién no volverá a jugar en quimsa por cuestiones netamente legales. El panorama era, en los papeles previos, cuesta arriba para la fusión.

Lo dicho anteriormente fue  refutado por el rendimiento que tuvieron los dirigidos por Silvio Santander. El partido comenzó con ventaja para quimsa (11-8)  que tuvo en Diego García a uno de los principales goleadores. El “Penka” Aguirre manejo muy bien los hilos del equipo, teniendo claridad y eficiencia en los tiempos para asistir y tirar. En el juego interno pero mas inclinado al perímetro, apareció Gabriel Deck con sus penetraciones y corridas hacia el cesto contrario. Mientras tanto, brillaba por su ausencia Robert Battle (bien marcado por Lee Roberts). El “negro bandeño” apeló a una defensa basada en la fricción,  en el roce y en provocar errores al rival. Sin embargo Olímpico nunca encontró terreno fértil para doblegar Quimsa. Primero en defensa y , en segunda instancia, en la ofensiva. Si bien es cierto Ariel Pau amenazaba con sus tiros de tres puntos y Lee Roberts con sus arremetidas debajo del aro, la plantilla dirigida por Facundo Muller perdió, en el segundo tiempo, efectividad en tiros de cancha (36% en triples y 40% en dobles) y en libres con un magro 65%.

Quimsa  tuvo un 45% en dobles, un 57% en triples y un 78% en libres. Los números hablan de eficiencia y estar certero en la noche. En un tramo del juego, Quimsa llegó a sacar 20 puntos de diferencia. Olímpico sobrevivía con los aportes de mauro Cosolito y Daniel Hure de estupendo partido. Causó dolores de cabeza  a Santander y sus dirigidos. No corrieron la misma suerte Amicucci (que estaba mas pendiente de pelear con Aguirre), Pellot Rosa, Milton Vittar y Ariel Pau. Defensivamente Olímpico no estuvo a la altura. Quimsa tampoco defendía bien su jugo interno. Pero primó paradójicamente las variantes del elenco fusionado.

Lo que si es cierto es que el clásico fue un “tornado” que se llevó por delante a todos los ciudadanos de Santiago. Nadie quedó exento de este fenómeno con muchos precedentes en la tradición basquetbolera de la madre de ciudades. La Liga sigue y seguramente habrá mas aventuras por contar.

Fuente: Buena Onda

Fuente: Buena Onda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>