San Lorenzo anhela el bicampeonato de la Liga Nacional

San Lorenzo regresó a la Liga Nacional con mucho hambre de gloria. Se dice regreso porque la institución de Boedo formó parte de los primeros equipos que vieron nacer el proyecto basquetbolístico de León Najnudel: la Liga Nacional.

El ágora del básquet discutió la manera en que arribó San Lorenzo a la máxima categoría del básquet argentino y por la jerarquía del plantel, se erigió en uno de los candidatos a obtener la corona. Nicolás Aguirre, Walter Herrmann, Marcos Mata, Lucas Faggiano son algunos de los nombres que le pusieron nivel en la previa, pero igualmente costó que cada uno de esos componentes funcionen de manera interdependiente y finalmente alcancen el peldaño de equipo. Allí Julio Lamas tuvo un papel preponderante como autor intelectual en la conformación del plantel y luego en el trabajo para instaurar la idea del juego. En el básquet resulta todo un proceso que la identidad de juego se consolide porque mucho tiene que ver las características de cada uno de los jugadores, de sus habilidades técnicas y si se sienten cómodos en los ataques estacionados o contrataques. El tiempo le dio la razón a la Comisión Directiva y al Cuerpo Técnico que con su trabajo constante y la ordenada planificación, callaron bocas a los que desprestigiaron la inclusión del equipo en el espectro basquetbolístico.

El campeonato obtenido en la temporada 2015/2016

 

El vicepresidente de San Lorenzo, Marcelo Tinelli, fue un “jugador” hábil en apostar por la vuelta del básquet conjuntamente con el regreso a las antiguas instalaciones del club (esos terrenos fueron expropiados por el Estado argentino durante el Proceso de Reorganización Nacional). La apuesta le salió redonda porque los dirigentes de la ADC apoyaron, de principio a fin, la incorporación de San Lorenzo a la Liga Nacional por la visibilidad, la viralización y el alcance en la difusión del producto básquet en todos los medios de comunicación. También implicó que Capital Federal tome un protagonismo importante y que la pasión por el básquet crezca, para así competir mano a mano con el fútbol (tiene prioridad en la agenda deportiva de los porteños).

Nicolás Aguirre y Walter Herrmann fueron jugadores claves en el planteo de San Lorenzo

 

El efecto San Lorenzo fue más allá de las cuestiones vinculadas con el básquet a tal punto que generó mucha atención e interés por el básquet en algunas zonas de Capital Federal. En gran Buenos Aires existen equipos que tienen un área de influencia importante como Bahía Basket, Peñarol y Quilmes de Mar del Plata, Ferro y Argentino de Junín. Ahora, el conjunto de Julio Lamas, quien dirigirá su última temporada en el equipo, preparó, planificó, trabajó y concretó todo tipo de estrategias para que las acciones colectivas se impongan a los arrestos individuales y para que el andamiaje y la idea de juego esté por encima de los nombres. Esto resultó gratamente favorable y ahora San Lorenzo irá por su segundo campeonato consecutivo porque demostró carácter, criterio, juego y claridad en estas dos últimas temporadas.

San Lorenzo dejó de lado las especulaciones, el palabrerio de aquellos detractores que no querían que el combinado azulgrana tome repercusión en la liga. Los jugadores del “Cuervo” hablaron en la cancha, pero antes deben vencer a un Quilmes que se destaca por resucitar en su propia fortaleza. 

 

Análisis de San Lorenzo campeón Temporada 2016

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