Kosovo

La geopolítica de los Juegos Olímpicos: Kosovo respira tranquilo con Majlinda Kelmendi

Foto: gentileza de Tyc Sports

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Por primera vez en la historia deportiva, Kosovo, por medio de un gigantesco desempeño de Majlinda Kelmendi, obtuvo la medalla de oro en Judo (menos de 52 kilos) en los Juegos Olímpicos. Esto no es un hecho paralelo, ni muchos menos intrascendente, sino que guarda, entre sí, una cuestión geopolítica por detrás y que habla de la importancia política y de legitimidad a nivel mundial que busca el microestado de Kosovo.

Es cierto que cuando una persona toma una foto, es sólo una parcela de esa realidad. También es verdad que nosotros los comunicadores tenemos el deber (moral, tal vez) de brindar un panorama correcto y lo más cercano a ese corte de la realidad misma. El objetivo, en este artículo, será observar y describir la totalidad de este hecho que contiene muchos “jeroglíficos” ocultos para desglosar.

Más allá de la performance deportiva y el talento innato de Kelmendi (ganó en Río de

Fuente: archivo de google

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Janeiro el campeonato del mundo de Judo y en Londres 2012 obtuvo medalla), nos vamos a detener en el año 2012, cuyo recinto del máximo evento deportivo se desarrolló en Londres. En ese momento, Majlinda Kelmeni defendió, por decir, los colores de la bandera albanesa ¿La razón? desde años atrás, en la post-guerra fría, Albania venía pugnando por obtener el territorio de Kosovo en la década del 90, luego de que el Estado Kosovar se desprendió de Yugoslavia. Allí se inicio una batalla sin cuartel entre Albania y Serbia. Sin embargo, si nos ponemos analizar los pormenores de la rivalidad, podemos decir que ambos tienen muchas cosas en común: en un sentido estrictamente religioso y cultural, ambos promueven el Islam. De hecho, el 90% de la población en Albania es musulmán. Kosovo, al igual que Chechenia, tenían dentro de su territorio grupos guerrilleros que pregonaban liberarse de las garras de los gobiernos centrales, pero que veía con buenos ojos alinearse a Albania (su máxima proeza es conformar la “Gran Albania”) que posee una pretensión de conformar una especie de “Gran Yugoslavia” cuyo ideólogo fue Milosevic.

¿Por qué Kosovo respira tranquilo por la obtención de este éxito deportivo de Kelmendi? El motivo es simple. Kosovo está empezando a tener vuelo propio y a desairar una y otra vez a los intentos de ideas panarabistas y cohesionadoras que siempre terminaron mal.

Aunque el deporte siempre bregó por la formación del alma y la competencia sana entre los deportistas, esta vez la faz de los Juegos Olímpicos puede ayudar a que Kosovo sea reconocida por todos los Estados, en su máximo afán de conseguir sus laureles políticos y como Estado-Nación.

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