Históricos del Básquet: Esteban Pierdominici y su aventura cósmica en la Liga Nacional

Uno sabe, casi por decantación y por inercia, de que el fútbol moviliza pasiones en nuestro país. Sin embargo, luego de los JJOO de Atenas 2004 y gracias a un trabajo estupendo de una Generación Dorada que rompió los moldes, el básquet se ubicó en la órbita del mapa mental argentino o, mejor dicho, del imaginario colectivo del país. Tal vez eso permitió conocer mar adentro las categorías de nuestro rico basquetbol.

Si uno se pone la pilcha de marinero sabrá que cuando bucea por las aguas profundas del TNA y, ahora del Torneo Federal, se encuentra con historias impresionantes, que erizan la piel y que tal vez toda una provincia saca a relucir su pasión detrás de una jugada, de una definición en una milésimas de segundos. Recuerdo, y disculpen la autorreferencialidad, el encuentro que sostuvieron por los playoffs del TNA un partido crucial y definitorio entre Quimsa y Conarpesa (equipo desaparecido de la LNB). Los “Langostinos” eran los candidatos a ascender y tenían entre sus filas a Eduardo Villares, Andrés “Tati” Del Sol, un joven y talentoso Jonathan Treise, Eduardo Nóbile, Pablo Marani, entre otros. El DT era nada más y nada menos que Pablo Coleffi (en ese momento técnico de renombre nacional e internacional).

Fuente: Facebook

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Los últimos minutos del encuentro parecían que envolvían de la más tenebrosa oscuridad a todo el estadio Ciudad. La esperanza se fagocitaba en las miles de almas que presenciaban el encuentro. Esas almas, que buscan la plenitud, solo aspiraban a alimentarse del fruto del sacrificio y de una ultima jugada que hiciera que la algarabia y la alegría se unieran en un abrazo inconfundible, como aquel que se dan dos personas que recién se conocen. Esa fue la jugada que Esteban Pierdominici hizo temblar a todo Santiago del Estero, que los jugadores de Conarpesa sintieran ese duro sabor de la derrota, que sintieran que estaban en la tierra de Juan Francisco Borges, que el calor era el máximo elixir santiagueño y que la tierra que vio nacer a Rafael “Chafa” Lledó, a Benjamín Arce, al “Negro” Flores y al gran Miguel Cortijo, represente una coraza dura de resquebrajar. Sin lugar a dudas, que ese momento para el base cordobés fue una “bomba atómica” emocional. Cuando le arrebató la pelota a Jonathan Treise, los segundos corrían más que Carl Lewis pero es como si todo Santiago del Estero empujara a Pierdominici a realizar el tiro de gracia. Conversión y el cordobés, prácticamente, tuvo a toda una provincia a su merced.

En exclusivo con Radio Buena Onda e inaugurando la sección “Históricos del básquet”, Esteban Pierdominici nos contó: “El básquet tocó la puerta de mi vida desde muy pequeño, fue el deporte que siempre estuvo instalado en mi casa, tanto a mi hermano como a mi viejo siempre les gustó”. “La pelota de básquet fue mi amiga y desde muy chico lo acompañaba a mi viejo a los partidos. Allí comenzó todo”, manifestó emocionado el exbase de 9 de Julio de Río Tercero.

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Cuando se le preguntó que director técnico lo marcó más en su vida, el crack cordobés dijo: “El DT que más cosas me enseñó en cuanto a fundamentos y libertades en el juego fue Oscar Coronel (coach cordobés) y también me sentí muy cómodo cuando fui dirigido por Daniel Jaule y Miguel Cortijo en Quimsa”.

No contento con eso, el exbase del seleccionado cordobés develó que tuve la chance de entrenar con Julio Lamas y Guillermo Vecchio en el Seleccionado Argentino Juvenil. Con respecto a Oscar Coronel, Esteban narró que tenía una particularidad: tenía una “tablita” con imanes y que tenìa chapa. “Había que hacer una ronda bastante importante para que él pudiera diagramar la jugada”, recordó con simpatía.

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“Las ofensivas ganan partidos, pero la defensa obtiene campeonatos”, es una ley hecha carne en el seno del básquet, por eso Pierdominici no vaciló cuando contestó que Marcelo Milanesio fue el base más difícil de marcar. “Tuve la suerte y fui un afortunado de jugar en la misma época que la Generación Dorada. También me tocó enfrentar a tremendos bases como Gustavo “Lobito” Fernández, Daniel Farabello, Marcelo Richotti, Facundo Sucatzky, entre otros”, detalló.

Se sabe que el basquetbolista vive de momentos y, generalmente, la adversidad y los momentos difíciles son una moneda corriente que debe sortear con astucia y determinación. En su trayectoria, a Esteban Pierdominici le tocó jugar en Quimsa de Santiago del Estero y en Tucumán BB en el Torneo Nacional de Ascenso. “En Santiago del Estero pasé mucho más tiempo, cosas vividas. Apenas llegué, me sentí como en mi ciudad. El club fue creciendo a la par, logramos varias cosas. Las palabras sobran cuando el sentimiento es grande a Santiago lo llevo en el corazón”, admitió. Cuando le tocó hablar de Tucuman BB, afirmó que fue un trampolín para jugar en el básquet español, pese a que fue más corto. “En el poco tiempo que estuve, hubo monetos buenos y malos, pero fue un gran aprendizaje en mi vida como deportista”, cerró.

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