El Molina de Atlético

El decano le ganó 3 a 1 a Villa Dálmine de Campana

La premisa era ganar. ¡Y claro! Reconquistar al pueblo decano luego de sucumbir contra Huracán y, de esa manera, perder el ascenso ansiado por la mitad de la provincia.  El compromiso que marcaba la agenda era Villa Dálmine que proviene de la “B” Metropolitana y estaba provocando más de un dolor de cabeza. El equipo de Sergio Rondina parecía no sentir el cambio de una categoría a otra dado los resultados que había sacado contra Central Córdoba de Santiago en condición de visitante y de local.

El partido se caracterizó por tener a un Atlético que dominaba el juego y a Villa Dálmine que acechaba constantemente la posesión de balón del dueño de casa. Por momentos, el “decano”  se asemejaba al “tikitiki” que promovió Angel Cappa durante su período en Huracán de Parque Patricios. La sincronización, pases precisos y coordinación eran vocablos que formaban parte del diccionario futbolístico decano. Tal es así que a los 12′ del primer tiempo, Emanuel Molina, a través de una jugada de Franco Quiroga,  convirtió un golazo para que Atlético vaya al frente del marcador. En un lapso del encuentro, Villa Dálmine le quitó la pelota al equipo del “Vasco” Azconzábal y ocasionó jugadas factibles de gol. De hecho tuvo, a lo largo del partido, once situaciones claras para convertir pero se topó con un “Laucha” Luchetti que puso un candado en su arco. En la variable ofensiva, el decano estuvo bastante activo. Realizó en total  doce tiros al arco que iban con peligro al arco de Carlos Kletnicki. En consecuencia, Franco Quiroga sacó un sablazo cerca del área grande y estampó el 2-0 a favor del equipo tucumano. Todo iba viento en popa hasta que apareció la lluvia y sus charcos para dar por suspendido el encuentro y dejar a todos con ganas de ver más de la destreza decana.

El segundo tiempo fue atípico porque se dividió en dos bloques de dieciocho minutos. Sin embargo, el partido siguió con la misma tónica que había dejado la noche lluviosa. Se apreciaba a una defensa más segura, principalmente a Fernando Evangelista y a Rodrigo Mieres. El equipo bonaerense seguía cerca del arco de Luchetti, pero sin demasiada eficacia. Durante la arremetida de Villa Dálmine, Emanuel Molina (haciendo honor a su apellido por “Mao” Molina) colocó, de forma exquisita, con pierna izquierda a un palo donde nada tuvo que hacer el guardameta rival. Posteriormente vino el penal a favor de los bonaerenses. Esteban Pereyra determinó el gol del honor.

En este cotejo se notó la inexperiencia de Villa Dálmine, Atlético le tiró todo su oficio para ganar el partido y erigirse como el nuevo puntero del Torneo Nacional “B”.

Notas

Sergio Rondina

“Vasco” Azconzábal

Emanuel Molina

Franco Quiroga

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